sábado, 28 de febrero de 2009

Perdiendo la Batalla

No creo convencerme mucho de las cosas, pero tampoco logro olvidarlas, es más quedan dando vueltas en mi cabeza hasta que finalmente termino por llorar y decirme a mi misma lo equivocada que estaba al pensar así. No me quiero resignar me digo, no quiero tener que aceptar una vez más que te he perdido, no quiero porque estaba tan bien junto a ti... me pregunto en estos minutos de desesperación ¿por qué las cosas tienes que cambiar de un modo tan drástico y frívolo?, si no hace más de una semana me sentía tan bien, tan feliz y llena de alegría que podría haber iluminado al mundo completo de amor y ahora me siento tan acabada, pero no de una mala forma sino que vacía por así decirlo, incompleta, porque así me han dejado, sin mi mitad, sin lo que me llena día a día y tal vez creerán que es anticipado, pero siendo sincera sé que las cosas no van a cambiar su rumbo y tendría que ser una milagro de Dios para que pasara eso, pero es imposible, así ha de suceder y como ser humano obediente tendré que aceptar y darme cuenta de la realidad, de que ya no esta conmigo, de que a otro le pertenece y que todo ese cariño que yo amo con mi vida se me ha ido de las manos para llenar el corazón de otro... ¿que si me duele? como si me quitaran la vida propia, como si tuviera entre mis brazos el cadáver del ser que amo, como si las lágrimas fueran eternas y el recuerdo el dolor incesante que atraviesa mi mente y mi cuerpo.

En estos minutos podría estar escribiendo de lo maravilloso que fue la semana perfecta fuera de Santiago, lo hermoso que fue recordar a la persona que amé, lo magnifico que fue estar sin lo que hoy llamo toxicidad, pero en cambio no puedo hacerlo, no cuando por mis venas corre tristeza, no cuando mi corazón ya no late de alegría, no cuando sé que tengo que resignarme una vez más a perderte y dejarte y obligarme a no pensar en ti, para que la sola idea de tener que ser parte de tu superficialidad no me afecte tanto como para morir. No creo ser capaz de detener las cosas, tampoco creo ser capaz de alejarme de quien amo y mucho menos creo ser capaz de dejar de amar, pero algo tengo que hacer, de alguna forma debo dejar estos pensamientos, de alguna forma debo sacarla de mi mente para no seguir dañandome, debe existir forma de ignorar las cosas, de hacerlas menos importantes, de saber que si pasan no significaran nada para mi, debe existir forma de vivir sin esas preocupaciones, de querer mantener al menos un poco de ese amor sutil que adoro con todo mi ser sólo en una parte de mi corazón y que deje de dolerme cuando ya no lo tenga... sabrá alguien lo que pasa por mi cuerpo o mi mente, lo que siento cuando la dejo, lo que siento cuando sé que dejara de necesitarme y de extrañarme como lo hacia hace unos días, sabrá alguien que siento cuando debo dejar lo que más amo en esta vida.

Esperaría tanto del tiempo, pero sé que ese tiempo no me va a esperar lo suficiente como para yo seguir con esta idea tan fatal de seguir amándola, sé que el tiempo me va a pasar la cuenta más pronto de lo que imagine y ahí me veré yo, decepcionada de mi misma por no ser capaz de afrontar el hecho de perderla, decepcionada de saber que no soy tan capaz de olvidar el que un día estuve con la persona que siempre soné y que fue capaz de llenar mi vida, como nadie creo que lo haga alguna vez en lo que me resta de vida. Tan cruel es el desapego de lo que amamos y tan desilucionante es saber que al final no fui más que pasado y que hasta ahí nomas llegó mi estadía en su vida... sus palabras me afirman que no me dejara, que seguirá ahí, que esta vez las cosas serán diferente y que no la perderé, pero es como lo que escribir hace unos días, es tan grande el temor de que eso no pasé, de que todo sea diferente y en realidad termine por abandonarme como ya lo ha hecho tantas veces. Hoy me dijo que sufría porque quería y se que no es así, es sólo que estoy siendo realista, tomando las lecciones que me ha enseñado la vida y aplicándolas en esta cruel realidad, porque es cierto esto ya no tiene nada de nuevo y que corran lágrimas por mis mejillas tampoco es alguna novedad, pero sólo espero de todo mi corazón que de apoco se hunde en las sombras, que sea cierto, que esa poca esperanza que aún tengo demuestre que las cosas si vana funcionar, pero que si debo conformarme con perder alguna parte de su ser.

Es tan doloroso en las batallas salir herida, porque pareciera que esas cicatrices no se cierran y se abren cada vez que pueden, no quiero demostrarme débil, ni enamorada porque no lo estoy y deje de estarlo hace mucho tiempo, para tampoco sé ocultar lo mucho que me importa esta persona y lo significante que es para mi vida y a pesar del mal y de malas rachas y del dolor que he vivido por su causa, no son suficiente para opacar esa pequeña luz que hace brillar en mi y que temo tanto se apague de un día para otro, si las lágrimas se detuvieran y el tiempo volviera atrás y me permitiera vivir un segundo más la felicidad que me hizo pasar, juro que por Dios lo aceptarían y me permitiría revivir una vez más aquél cálido momento en donde en mi mundo y su mundo había paz y estábamos solo las dos.

Tan fácil para ser lo que dice la gente, los consejos, las ideas y tan difícil que es llevarlos al hecho que aún busco formas en lo más recóndito del ser para poder alejarme sin que me duela, sin llorar, sin extrañarte, sin tener que recordarte a cada segundo, sin tener que saber que una vez más estas en otro brazos con la persona que alguna vez me hizo llorar.


El tiempo parece cambiar todo y mi felicidad parece acabar, más sé que en esta vida hay mucho más por recorrer y tan solo pido que el destino me entregue un amor igual, para que así y al fin algún día pueda amar a otro sin tener que recordarte con tanta intensidad que tenerte en mi brazos y en mi corazón sería suficiente para hacerme feliz.


Tal vez esta es mi ultima batalla, o tal vez es sólo un camino más en estrecha locura sin razón ni realidad.



"Todas las mujeres abandonadas se acuerdan con delicia del todo lo que han sufrido. el único mal es la ausencia; la ausencia para siempre ya del ser amada"
(François Mauriac)


jueves, 26 de febrero de 2009

A qué le Temo...

Cuando la soledad abarca al corazón y en la profundidad un latido lento y afligido se hace más fuerte y rápido, comienza el temor, cuando sientes el temblor de las manos, la tensión corporal y el animo un poco fatigado, sabes que ha comenzado y todo para hacerte perder la cabeza por un rato, eso me pasa cuando pierdo el horizonte, cuando siento que las cosas no marchan como quiero, cuando en el camino tropiezo con una piedra o cuando en este camino aparece una curva no esperada, aunque un poco prevista pero nunca tan cerca como para hacerme perder el rumbo.

No es que sea pesimista, todo lo contrario, pero es que cuando las cosas pasan una y otra vez siempre queda el rastro de lo peor y para mi sinceramente ha sido muy complicado de olvidar, tal vez sea desconfianza, y a la vez mucho miedo de volver a caer, y es que a eso le temo, a no saber levantarme cuando vuelva a caer de rodillas rendida ante los sucesos, cuando no me tiendan la mano, cuando las palabras que alguna vez me dieron seguridad no sean más que palabras en el aire y con el se vayan volando para dejarme tirada ahí, en el piso, en donde siempre quedo después de los golpes que me da la vida.

Sé que no soy tonta al pensar así, pero le temo a todo, temo perder la cabeza, a volverme loca y acabar con mi vida, temo quedarme sola, tan sola que ni la oscuridad se haría parte de mi vida, temo por todo, por las mentiras, por las traiciones, temo a que jueguen conmigo y con mis sentimientos y es que es cierto el ser humano es algo tan demoledor con sus pares, tan severo con sus palabras, tan cruel con el alma y el corazón que temo a que me dañen tanto como para no seguir adelante, temo volver atrás y quedar con las heridas abiertas, temo que mañana me sorprendan con noticias que tal vez no quería escuchar, temo a que hoy en este presente cambie todo y no quede rastro alguno de mi felicidad... la vida es una perra que nos entrega alegría para luego arrebatárnosla y hacer de nuestro destino lo más incierto que tengamos.

Me canso de pensar en el futuro, pero no me imagino buenas cosas cuando todo comienza a cambiar de tal forma que lo temores vuelven al cuerpo y la inseguridad se apodera de la mente, para así cometer errores y pensar quién sabe qué cosa, soy tan frágil, tan sensible a ciertas cosas, que temo a que me vuelvan a dañar, a que me dejes otra vez tirada sin más nada que decir, mi preocupación es tal que a veces creo ver en mis sueños como salgo destrozada de tales batallas, no quiero combatir en la guerra, más fuerza no creo tener, pero sé que nadie quiere eso y menos si es alguien a quien amas, o tal vez me equivoque y no sea así, quisiera tener un poco más de confianza en eso, en esa relación tan cambiante, en esa persona con múltiples personalidades, quisiera tener la confianza suficiente para no tener que pensar tonteras y mucho menos imaginarme cosas, porque siendo realista seria una verdadera estupidez de mi parte, pero me duele tanto pensar en que la felicidad se acabe y mi corazón vuelva a salir roto de esto. Es cierto temo a muchas cosas, pero más temo a quedarme sin ti nuevamente, a tener que conformarme con lo de siempre, a superar una y otra vez la misma caída para luego volver a levantarme y caminar.

Tengo miedo y temo, tengo alma y corazón, sé que no estoy sola, pero lo estoy, sé que te amo más tú no, pero en este planeta podrá existir amor tal que su vida ha de dar por ti, aparte de mi.


La inseguridad mata al cuerpo, como el temor mata al alma y al corazón.



Muchos temores nacen de la fatiga y de la soledad.
(Max Ehrman)

No hay cosa que más avive el amor que el temor de perder al ser amado.
(Francisco De Quevedo)

Puede haber amor sin celos, pero no sin temores.
(Miguel De Cervantes Saavedra)